🎸 Tiempo de lectura: 4 min.
Download, el festival británico responde a las críticas de músicos y asistentes sobre sus instalaciones especialmente sobre el uso de los baños, reafirmando su compromiso con la comunidad LGBTQ+ mientras aplica polémicas directrices legales.
El detonante: Un correo electrónico indignante
La polémica del Download Festival estalló cuando el cantante trans Noahfinnce publicó en X (antes Twitter) un comunicado interno del evento fechado el 27 de mayo. El documento, basado en lineamientos de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC), indicaba:
Las mujeres trans (hombres biológicos) no deben usar instalaciones femeninas, y los hombres trans (mujeres biológicas) no deben usar instalaciones masculinas.
La respuesta del artista fue contundente:
¿Qué diablos están haciendo? ¿Cómo se atreven a invitar a personas trans como yo y luego prohibirles usar el baño?.
Reacción en cadena: La comunidad musical se pronuncia
La publicación desencadenó una ola de críticas. La banda Pinkshift tachó las normas de «locas e inseguras«, mientras Witch Fever se sumó al rechazo. El debate sobre los baños del Download Festival se volvió tendencia, cuestionando la inclusividad del mayor evento de rock y metal del Reino Unido, programado del 13 al 15 de junio en Donington.
La respuesta oficial: ¿Contradicción o solución?
Ante el alud de críticas, los organizadores emitieron un comunicado a NME:
Download siempre ha sido y seguirá siendo para todos. La mayoría de los aseos serán genero-neutral y atenderán a todo el mundo. Queremos que cada miembro de nuestra comunidad se sienta seguro y bienvenido.
Pese al mensaje conciliador, el festival no retiró las polémicas directrices originales sobre el uso de instalaciones según el «sexo biológico».
Aclaraciones posteriores: ¿Daños colaterales?
En un giro inesperado, Noahfinnce reveló estar en «comunicación directa» con la organización. Según el artista, el festival aseguró que no habrá «vigilancia» en los baños y atribuyó el controvertido correo a un «error de redacción» de un empleado. Esta matización plantea dudas sobre la coherencia interna en la gestión de la polémica trans del Download Festival.
El contexto legal: La sombra de la sentencia
La raíz del conflicto se remonta al 16 de abril, cuando el Tribunal Supremo británico dictaminó que la definición legal de «mujer» se basa en el sexo biológico. La EHRC interpretó esto como obligación de usar baños según el sexo registral al nacer. Aunque el gobierno celebró el «clarificador» fallo, colectivos LGBTQ+ lo calificaron de transfóbico. Según The Guardian, su aplicación práctica sigue envuelta en incertidumbre.
Historia que se repite: Segundo año con polémica
Esta no es la primera crisis de imagen del evento. En 2024, varias bandas cancelaron su participación para protestar contra el patrocinio de Barclaycard, vinculada a empresas de defensa que apoyan a Israel. La entidad financiera suspendió su colaboración el 14 de junio de aquel año. Pese a los antecedentes, el cartel 2025 con Green Day, Sleep Token y Korn sigue intacto… por ahora.
La pregunta flota en el aire de Donington: ¿Podrá el Download Festival conciliar su histórica defensa del metal como refugio contracultural con las crecientes tensiones sobre derechos trans? Los aseos se han convertido, inesperadamente, en el campo de batalla simbólico.
In direct communication with download about this.
They wanted to make clear that they will NOT be policing the bathrooms at all and that the customer service person who sent out this email should NEVER have used that wording in the email. https://t.co/A1rf2CXa0M
— NOAHFINNCE👹 (@noahfinnadams) May 28, 2025