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En la cúspide de la era dorada del shredding a mediados de la década de 1980, el panorama del hard rock estuvo a punto de presenciar una de las alianzas más explosivas e inesperadas de la historia de la música. Durante una reciente y reveladora conversación con el periodista Eamon O’Neill para Eonmusic, el virtuoso guitarrista sueco recordó la histórica oferta que recibió para incorporarse a la banda solista del ex vocalista de Van Halen. Al repasar aquellos vertiginosos años de juventud y egocentrismo artístico, la relación entre Yngwie Malmsteen y David Lee Roth resurge como un fascinante capítulo no escrito de la guitarra eléctrica que habría cambiado drásticamente el rumbo de la escena angelina.
Corría el año 1985 cuando David Lee Roth acababa de abandonar sorpresivamente las filas de Van Halen, dispuesto a reclutar a los músicos más espectaculares del planeta para su proyecto en solitario. Por aquel entonces, un joven Malmsteen giraba por Estados Unidos presentando su demoledor material solista tras haber participado como acto de apertura para gigantes como AC/DC. Como teloneros de su propia gira contaba con Talas, la agrupación liderada por el virtuoso bajista Billy Sheehan. Roth, fascinado por el talento desbordante que presenciaba cada noche, frecuentaba los conciertos y los locales míticos de Los Ángeles como el club Troubadour con la clara intención de fichar al guitarrista del momento para encabezar su alineación estelar.
Una propuesta millonaria entre bastidores y el ascenso de Steve Vai
A pesar del enorme impacto que habría supuesto esa colaboración, el virtuoso sueco decidió declinar la propuesta con un elegante «gracias, pero no gracias», argumentando que su carrera en solitario estaba en pleno auge tras el impacto de su álbum debut. Mirando hacia atrás con la perspectiva que otorgan cuatro décadas de trayectoria, el vínculo profesional entre Yngwie Malmsteen y David Lee Roth pudo haber transformado el sonido del aclamado disco Eat ‘Em and Smile. Sin embargo, el neoclásico declinó la oferta y el puesto terminó en manos de Steve Vai. Aunque Malmsteen reconoce hoy entre risas que probablemente debió haber aceptado, destaca que Roth fue un tipo sumamente inteligente que le brindó valiosos consejos sobre cómo manejar a la prensa especializada.
Aquel periodo estuvo marcado por una hiperactividad creativa en la que el sueco sentía que nada podía detener el ascenso de su proyecto solista. La química entre Sheehan y Roth terminó consolidándose en una de las bandas más virtuosas de la década, mientras Malmsteen continuaba construyendo su propio imperio neoclásico. No obstante, la posibilidad de haber visto al extravagante vocalista compartiendo escenario con el rey de las escalas armónicas menores sigue siendo uno de los mayores interrogantes en la historia del metal de los años ochenta.
La supuesta rivalidad con Eddie Van Halen y los celos en la cima
Más allá del proyecto con Roth, la presencia de Yngwie en la escena estadounidense de mediados de los ochenta generó un choque inevitable con el rey indiscutible de la guitarra de la época: Eddie Van Halen. A pesar de que Malmsteen siempre ha manifestado un profundo respeto por el legado de Eddie, las anécdotas de la época revelan una tensión palpable. El sueco recordó cómo Roth le confesó que Van Halen escuchaba sus discos a todo volumen en su radiocasete, a pesar de que en público fingía no saber quién era el «nuevo chico sueco». Esta fría rivalidad se hizo evidente durante la ceremonia de los Premios Grammy de 1986, cuando Malmsteen, nominado por Rising Force, intentó saludar a Eddie en el recinto y este, al percatarse de su presencia, literalmente huyó del lugar.
Esta aparente inseguridad por parte del legendario guitarrista de Van Halen alcanzó su punto máximo durante la organización de un gran festival en los Países Bajos. Según relató Malmsteen a la revista Classic Rock, Van Halen encabezaba el cartel y él estaba ansioso por compartir escenario con Eddie para mostrarle su espectáculo. Sin embargo, la banda estadounidense canceló repentinamente su presentación alegando una lesión de Alex Van Halen. Más tarde, el promotor del evento le confesó a Yngwie que el propio Eddie había llamado exigiendo que si el sueco tocaba, él no se subiría al escenario. Para Malmsteen, este episodio demostró que hasta los más grandes podían sentirse amenazados, aunque paradójicamente el choque entre Yngwie Malmsteen y David Lee Roth habría generado un terremoto mediático aún mayor en el entorno de Van Halen.
Actualmente, lejos de aquellas disputas juveniles y plenamente consolidado como una leyenda viviente de la guitarra, el virtuoso sueco continúa sumamente activo en la industria. Tras haber participado en un memorable encuentro en el Grammy Museum de Los Ángeles junto al presentador Matt Pinfield, Malmsteen se prepara para el lanzamiento de su nuevo álbum de estudio, titulado Hell Or High Water, el cual saldrá al mercado el próximo 13 de noviembre a través de Music Theories Recordings y Artone Label Group. En esta nueva entrega, el músico no solo deslumbra con su velocidad en las seis cuerdas, sino que asume por completo las voces principales, respaldado por una sólida alineación integrada por el tecladista Nick Marino, el bajista Emilio Martínez y el baterista Kevin Klingenschmid. Este lanzamiento llega tras el éxito de su disco en directo Tokyo Live, publicado en abril de 2025 y grabado en el Zepp DiverCity de la capital japonesa durante la gira conmemorativa de su 40 aniversario.